jueves, 1 de abril de 2010

VIAJE SIN REGRESO


I

Algunos nubarrones empañaban la belleza de la tarde. La cubierta del barco estaba atestada de almas tristes y esperanzadas. Mercedes aguardaba con cierta excitación a su novio Luis. Era extraño que, siempre tan puntual, no hubiese estado allí mucho antes.

Las manos alzadas con húmedos pañuelos blancos y el bullicio de la gente la acongojaban. De pronto, apareció Luis y su rostro resplandeció. El le explicó que había tenido que ir a tomar una copa en la taberna para despistar a la gente de la aldea que, cargada con más atavismos que riquezas, no concebía que no estando casados pudieran viajar juntos.

El barco se puso en movimiento. Con ojos enrojecidos por el llanto Mercedes saluda a quien le había pagado el pasaje, su padre. ¿Cómo podría olvidar a ese ser humano que fue la única persona de la aldea que la había sabido comprender?

Mercedes y Luis viajaban en tercera clase. Era quizás la más poblada. Todos tenían una idea fija: buscar nuevos rumbos para escapar de las visiones apocalípticas de un futuro de desánimo y miseria. También llevaban esa particular costumbre que los diferenciaba de los viajeros de primera: gritos y expresiones no demasiado refinadas con que intercambiaban anhelos y confidencias.

Luis era un caso diferente. Había estado dos veces en Cuba con su padre. Allí terminó el primario y asistió dos años al colegio secundario. No necesitaba buscar nuevos horizontes para vencer una pobreza que no tenía. Era músico y artesano. Pero el amor pudo más. Mercedes poseía el imán que lo atrajo: su belleza y sabiduría.

Las fiestas por las tardes en el barco, con los cantos y bailes de los aldeanos y el dulce y estridente sonido de la gaita tocada por Luis, constituían la admiración de los pasajeros de los camarotes de lujo que acudían para hacer más placentera su estadía y soportar la larga distancia que todavía los separaba de Buenos Aires. Por supuesto que conocían las jotas y en particular las “muiñieiras”, un antiguo baile gallego que había tenido su origen en las reuniones de “mozos y mozas” en los molinos -muíños en la lengua gallega- adonde concurrían para moler los granos de maíz. Pero quizás sus prejuicios de clase no les permitían mezclarse con ellos en sus cantos ni en sus bailes. Sólo en pocas ocasiones algunos conversaban con Luis.


El capitán del barco también acudía todas las tardes a contemplar el espectáculo. Era un alemán que obviamente hablaba un mejor castellano que los aldeanos, por lo que podía comunicarse sin problemas y era una de las personas que más gozaba de esas tardes, sentía cierta admiración por el sonido de la gaita. Esto lo aprovechaba Luis para obtener el permiso de visitar a Mercedes en su camarote, que era un lugar reservado para mujeres.

El barco se acercó a Río de Janeiro. Allí bajaron pocos pasajeros. La mayor cantidad de personas se dirigía a Buenos Aires, la tierra de promisión. Las ritos festivos de los atardeceres se iban transformando -a medida que se acercaban al puerto- en nostálgico recuerdo que anunciaban futuros inciertos.


II

El destino de Luis en Buenos Aires contrarió sus expectativas. El enorme potencial de su preparación musical y su fina habilidad de artesano no pudieron materializarse. En cambio Mercedes, aun cumpliendo funciones de obrera en una fábrica de bolsas, se consideró más que satisfecha con su cambio de hábitat.

En el fondo de su corazón, creo que mi padre hubiese deseado que al llegar a Buenos Aires, el barco virara y volviera nuevamente a Galicia y cuando llegara al puerto virara… y así sucesivamente. De este modo se hubiera concretado su sueño de estar con Mercedes y al mismo tiempo el de ser otra vez protagonista en un viaje perpetuo sin regreso a tierra firme, tocando la gaita y animando los atardeceres.




Víctor Pérez Barcia

8 de mayo de 2007

Revisión 08/02/2009
PESADILLA


La reunión literaria se extendió hasta entrada la noche. Saludé a todos y me retiré de la sala.

Estaba descompuesto; al entrar en el baño me desmayé. Cuando volví en mí no podía ver nada; habían cortado la luz.

Me levanté. Traté de salir tropezando con todo. De pronto, frente a mí los ojos de un dóberman vomitando carbones encendidos; sus dientes brillaban, su lengua destilaba gruesas babas.

En un silencio sepulcral su grito hizo temblar las paredes del museo. Mi corazón latía desesperadamente. Los dientes brillantes se abalanzaron sobre mi cuerpo…

Mi salvador, ese despertador que tanto odiaba.



Víctor Pérez Barcia
15 de noviembre de 2008
ECOS DE UNA TARDE

Los carros volvían del reparto de leche. Las llantas metálicas y los chirriantes ejes imponían su impronta musical. Muchos vecinos esperaban ese momento que constituía uno de los rituales más significativos del barrio.

En un carro podían distinguirse dos figuras: el patrón y un esmirriado peón que parecía cargar una culpa.

— ¡Perdimos un cliente! —Gritaba el patrón mientras lo zamarreaba.

En un movimiento brusco el peón cae bajo las ruedas del carro. La palidez domina los rostros de la gente. De pronto escuchan un grito…

— ¡Un muñeco!

Todavía oigo aquellas carcajadas que avivan mis recuerdos nostálgicos.


Víctor Pérez Barcia
20 de diciembre de 2008

miércoles, 31 de marzo de 2010

1
cielo cubierto
sin asomo de estrellas:
el sol se filtra

2
el campo seco
estremecidos rayos
sembrando fuego

3
la gente pasa
orfandad de los árboles
todos desnudos

4
hojas volando:
en el viento sus almas
vuelven al árbol

5
parra sin rumbo
sus racimos en llanto
se vuelven vino

6
Desolación…
jugándose entre nubes
se va la lluvia

7
se pierde el tren
jinete de un espíritu
abandonado

8
vagabundeando…
un camino olvidado
y sin recuerdos



9
¡ay vida urbana…!
la paz del peregrino
se va perdiendo

10
¡ah chapoteando!
solitario mendigo
frágil flamenco

11
luz en la sombra
primavera otoñal
en el espíritu

12
¡ah esperanza!...
asomando a la vida
poquito a poco

13
oscura senda
la mirada sin luz
busca el camino

14
tiempos de paz
senda del caminante
esperanzado

15
dulce ficción:
un camino de olvidos
para el mendigo

16
todo penumbra
se cobijan los seres
en la poesía






17
tejen estrellas
en el tronco del roble
las amapolas

18
frío glacial
en la nupcial morada
leñas ardiendo

19
buscando estrellas
la memoria infinita
se desvanece

20
¡ah pantomima!:
Música y movimiento
la plaza llena

21
¡ay ser humano…!
laberinto de ideas
impenetrables

22
viento y pasión
sentido musical
entre los pinos

23
suave vergel
el misterio insondable
de la natura

24
¡oscuridad…!
con los ojos del alma
vibran los ciegos



25
paz del camino
la trémula pasión
de un caminante

26
cándido otoño
translúcidas fronteras
que opaca el llanto

27
cielo sin luna
en noches tormentosas
solo silencio

28
caen palabras
lluvia de pensamientos
se vuelven flores

29
¡ay esperanza…!
el reto del futuro
en cada mano

30
libar la flor
pasión subliminal
del colibrí

31
viejo empedrado
un asfalto sin luz
destroza el alma

32
vieja nostalgia
máquina de escribir
en un rincón




33
encapsulado
ese arrabal perdido
entre las sombras

34
bruma que oculta
grito estremecedor:
y brota el fuego

35
se va perdiendo
en esquinas de sueños
la melodía

36
bola de fuego
fatuo chisporroteo
tras la ventana

37
la huella fiel
de un volcán apagado
y sin embargo…

38
¡ah que pintor!
pintando las estrellas
alumbra todo

39
bella ilusión:
los racimos nos muestran
un arco iris

40
tono y rubor
esa copa destila
solo su piel




41
flores y flores
asomando en el sueño
toda la noche

42
¡ah el desazón!
empaña lo creado
y sin embargo…

43
tiempos de paz
y una conciencia efímera:
para qué más

44
claman de sed
crepitando las ascuas
de campos secos

45
el tenue otoño
deshojando la vida
también los árboles

46
el frío invierno
adormeciendo el fuego
también tirita

47
vuela, volando
renaciendo en las alas
la primavera

48
el bello estío
despejando la mente
lo aclara todo




49
dulce pintor
se va pintando estrellas
por los caminos

50
cielo y cemento
el vuelo imaginario
de los chimangos

51
brisa fugaz
en los campos la paz
se vuelve luz

52
tiempos lejanos…
el viejo corralón
llora el olvido

53
¡ah eucaliptos!
los monstruos invisibles
por esos claustros

54
no importa el tiempo
el lugar ni la fecha
solo su nombre

55
solo implorando
en un cielo estrellado
el campo mustio

56
¡ay esperanza!
ni perdón ni silencio
ni caridad






57
¡vive la vida
emprendiendo el camino
pausadamente!

58
suave vergel
el candor de una flor:
eso tan solo

59
tiempo otoñal:
en la efímera vida
tibia hojarasca

60
tiempo y piedad:
elocuente silencio
sin las palabras

61
vientos de cambio:
se extienden por el campo
olor a lluvia

62
almas sin luz
caminan sin consuelo
los condenados

63
¡ah la ilusión…!
la sublime inmanencia
en el camino

64
alas al viento
y retazos de vida
con lo que llega


65
todo un camino
viajero sin destino
¿dónde las alas?

66
tintineando
la gota de rocío:
chapas de zinc

67
paso del tren
retumbando en paredes
descascaradas

68
triste relincho
pidiendo los caballos
maíz y avena

69
vuelven los carros
arrullan cascabeles
la paz del barrio

70
cascos ruidosos:
expresando adoquines
la vida humilde

71
organillero:
su música penetra
detrás del tiempo

72
canto en la noche…
la vieja serenata
abre ventanas





73
alma esperando
un sábado a la noche:
noche y percal

74
digna pobreza
las fragancias no sobran
pero hay camelias

75
acechan nubes
en las calles desiertas
y crecen flores

76
asoma el sol:
la tarde bulliciosa
alegra el barrio

77
triste momento:
tal vez vuelva mañana
con la esperanza

78
gloria y honor
y la paz en el mundo
trastabillando

79
¡ah la penumbra!
la carroza nupcial
mueve el silencio

80
vuelta al hogar
las sutiles fragancias
en los balcones





81
paso obligado:
un puente atravesando
la paz del barrio

82
enero ardiente
en la sombra de un árbol
la vida en flor

83
luz mortecina…
y doliendo las sombras
del empedrado

84
grito y silencio
recuerdos olvidados
en un portón

85
octubre en flor:
se entreabren las pupilas
en las fragancias

86
calor de sueños:
apagando diciembre
un año más

87
lluvia en tapiz:
el jacarandá baila
su alfombra lila

88
sombras arbóreas
tal vez vuelvan los mantos
todos pupúreos



89
encrucijada:
la elección del camino
rumbo sin vuelta

90
fin pasional
aquellas madreselvas
ya no florecen

91
¡ay distanciados…!
olvidos y nostalgias
triste recuerdo

92
vida en la luz
y los ojos del alma
iridiscentes

93
lumbre de hogar
la navidad sin penas
va recordando

94
viejo alambrado
los pequeños gorriones
se van posando

95
fuego sutil
un farol encandila
viejas pasiones

96
cuando se vaya
ni la brisa otoñal
moverá hojas




97
nubes sin luz
la lluvia va escapándose
y no regresa

98
tinte otoñal
sufriendo la carencia
del árbol verde

99
bella pasión:
en su mirada ardiente
la primavera

100
¡ay el pasado!
las hilachas del tiempo
se van perdiendo

101
vida fugaz
el perdido camino
busca un sendero

102
viento mordaz:
arrasando los valles
flores marchitas

103
nupcial sendero
el camino penetra
en otro sueño

104
vidas sin luz
insondables presencias
impenetrables





105
vana inquietud:
las pequeñas carencias
desaparecen

106
¡ah peregrino!
va rumiando poemas
en el camino

107
se va ocultando
la inocencia infantil
tras un poema

108
tierna mirada
en la paz del bullicio
un niño canta

109
camino en llamas
claroscuros nocturnos
se van perdiendo

110
alumbramiento:
asomando al mundo
vida latente

111
¡ay vagabundo!
carente identidad
la de su orgullo

112
serenidad
el valor de la vida
frente al abismo



113
tiempo perdido
la sublime añoranza
de la ilusión

114
árbol talado:
mortandad en el campo
ya desvastado

115
llora el violín
suspiro musical
en cada esquina

116
virtud moderna:
aprecio de un pasado
que ya no vuelve

117
un centelleo
de luces de neón
sin fantasía

118
inmigración
los extraños dialectos
del conventillo

119
viejo almacén
corriendo a los mandados:
después la yapa

120
¡ah pensamiento…!
la vida va gozando
en una flor




121
arpa olvidada
relegando sin rumbo
a la nostalgia

122
nimia nostalgia
sentimiento encontrado
en los silencios

123
vida azarosa
dados que distribuye
quién sabe quién

124
luces y sombras
la noche se transforma:
día radiante

125
trasciende el alba
en un eterno insomnio
espabilado

126
amanecer:
la sombría penumbra
desaparece

127
luz esperada
mostrando aquel paisaje
reverdecido

128
parra orgullosa
va derramando lágrimas
con su sabor





129
un nacimiento:
un milagro en el grito
junto a la luz

130
amanecer…
con la fuerza de un grito
último obstáculo

131
¡ah el milagro!
unión de los amantes
después el fruto

132
rumbo obligado
las miradas perdidas
cierran su vida

133
amanecer
multicolor espacio
pleno de luz

134
mundo nostálgico
las vanas esperanzas
todas al viento

135
gritos y llantos:
penetrar el destino
y nada más

136
solo un poeta
la esencia musical
en las palabras



137
vida y color
las notas desgarrando
la luz del día

138
crucial instante
un alma se despide
y sin embargo…

139
principio y fin
insuperables límites
descontrolados

140
todo penumbra:
camino de la vida
buscando luz

141
pasión oculta:
soledad en la sombra
de ese final

142
dicha nupcial:
aquel momento mágico
en el encuentro

143
no existirá
la torre de babel
cuando haya paz

144
pleno de vida
ese mágico espíritu
del ser humano


145
mágica vida:
un instante fugaz
marca el camino

146
sueño imposible:
la paz de los sentidos
en rebelión

147
¡ah libertad!
el espíritu inquieto
por los suburbios

148
vida fugaz
los inquietos espíritus
callan la pena

149
sombra y silencio
escondrijo secreto
entre las piedras

150
toda ilusión
de joyas y diamantes
en el desierto

151
verde esperanza:
la luz del horizonte
por todo el campo

152
música en flor
ramilletes de vida
el paraíso




153
grito en el diálogo
ruidos sin pentagrama
en esa voz

154
trastabillando
las notas musicales
forman acordes

155
¡ay de ese tiempo!
lamentos del desierto
lluvia esperada

156
vida febril
en el alma la paz
regocijándose

157
el campo yermo
una existencia nómade
busca la esencia

158
vida marchita
en tristeza otoñal:
caen las hojas

159
esperanzada
tal vez en el abismo
la vida siga

160
sentir humano
sensible el pensamiento
también la acción






161
vida fugaz
envuelta en la penumbra
y sin embargo…

162
de pronto… ¡paz!
las carrozas de fuego
se detuvieron

163
aires de paz
tintín de campanillas
en el silencio

164
¡ah la orfandad…!
las miradas se cruzan
en el encuentro

165
jardín en flor
y el rocío cayendo
se vuelve luz

166
grito y milagro
suspiro maternal
en soledad

167
grito infantil:
cruzándose los juegos
en la inocencia

168
bello placer
el agua cristalina
entre sus dedos



169
contemplación…
la virtud de la fuente
sueños de paz

170
jardín en flor
las rosas y alhelíes
funden miradas

171
dulce momento
las miradas se esparcen
entre las flores

172
¡ah revivir!
resurrección de campos
y pensamientos

173
ojos llorando
manantiales de luz
en su regazo

174
precoz sentir:
un pimpollo asomando
y ya perfuma

175
dulce ternura
un milagro de amor
siente la vida

176
frondoso el árbol
y ramas extendidas
al infinito



177
el bosque en flor:
danzando las abejas
la dulce música

178
nubes que flotan
esperando que el viento
haga el milagro

179
odio y amor
y la paz esperando
pacientemente

180
rutas sin fin:
caminos que se encuentran
en la esperanza

181
vuelo final:
cabellos blanquecinos
inmarcesibles

182
montaña inmóvil
quizá una fe profunda
pueda inclinarla

183
disminuyendo
el resuello sin fin
después la nada

184
brillo en la noche
estrellas titilando
en soledad




185
¡ay cementerio!
moviéndose las hojas
en su portal

186
notas de luz
danzan las mariposas
en la arboleda

187
florecimiento:
vida multicolor
en el jardín

188
tenue susurro
el sonido del grillo
empalidece

189
¡ah chapoteando!
la rana en el estanque
goza su canto

190
garra asomando:
una tigresa hambrienta
llega en silencio

191
feliz va el gato
despacio y ronroneando
tras de su ama

192
¡ay del canario!
desde su celada el trino
pide una ayuda





193
van ocultándose
en sobras de la noche:
y los recuerdos

194
bello color­:
la verdad infinita
de las camelias

195
ojos del mundo
su mirada profunda
iridiscente

196
siente el final
la feliz transición
del ser humano

197
al contemplar
la luna que encandila:
meditación

198
¡ah, universo…!
paleta de un pintor
extravagante

199
tibia locura
la gaviota en su vuelo
penetra el aire

200
noche cerrada
la libertad se escurre
entre las matas



201
llega la música
movimientos danzantes
en las pupilas

202
llora el pasado
el ser apasionado
en la ruptura

203
glacial destino:
oculta el frío manto
un tibio ocaso

204
dulce ficción
fragancias que recuerdan
las madreselvas

205
vital sentir
perdida la mirada
de los ancestros

206
un mundo en paz
fragancia que desea
la humanidad
207
meditación
no pueden las ventiscas
quebrar el rumbo

208
final de juego:
no se atreven los dardos
a malherir







209
¡Ah tentación!
los seres sucumbiendo
en el amor

210
sol del otoño
una ráfaga tibia
entrometida

211
viento y las olas
las garras de natura
en movimiento

212
cantos de paz
promesas incumplidas
sangre en los campos

213
necias mentiras
preparadas las armas
¿dónde la paz?

214
viento fugaz
pasión y juramento
los dos efímeros

215
firme obsesión
no siempre llegarás
pero lo intentas

216
razón sin dogmas
singular preferencia
de un simple espíritu




217
sensible espíritu:
la ventana a la vida
y pocos límites

218
sienten la luz
acariciando estrellas
vientos del sur

219
tribulación
oleajes turbulentos
en alta mar

220
amanecer…
sonrosando estrellas
tenue rubor

221
ojos de miel
en un sol que florece
al despertar

222
vida sin luz
y un alma escondida
en un portal

223
baile sensual
la danza de amapolas
en el jardín

224
danza ritual.
moviéndose medusas
en pleno mar





225
toda la luz
resplandor del ocaso
en luna llena

226
dulce ficción
asoma el arco iris
en plena lluvia

227
¡qué triste noche!
ya se asoma llorando
solo un violín

228
ruidos sin luz
chapoteando palomas
un viejo estanque

229
¡ah margaritas!
orgullo de un jardín
casi olvidado

230
el claroscuro
del color de la noche
espera el alba

231
el tiempo pasa…
y prósperos futuros
en proyección

232
sabio maestro
cabalga los corceles
de la ignorancia



233
hojas en blanco:
y el pensamiento vuela
en proyección

234
campo sin luz
y un labriego que espera
la esquiva lluvia

235
brisa fugaz
embelleciendo flores
del manantial

236
niños corriendo:
acompañan el juego
de su inocencia

237
revoloteando
un vuelo de palomas
vive la luz

238
hojas marchitas:
la fragancia otoñal
en el recuerdo

239
desesperanza:
en la noche invernal
solo una lumbre

240
vida de hogar:
seres rondando el fuego
y meditando






241
vuelo fugaz
la pureza en el alma
y los sentidos

242
un navegante:
las pasiones humanas
enaltecidas

243
liba la abeja
en una rosa blanca
vierte dulzura

244
el sacrificio
de un cordero querido
quebranta al barrio

245
va meditando
en búsqueda de sueños
en las palabras

246
luces y sombras
duelen los sentimientos
en soledad

247
primeros pasos…
la pureza en el alma:
todo en el niño

248
en mente ansiosa
remolino de ideas
sin proyección



249
noche en tinieblas
y la luz va asomando
en plenilunio

250
oscuridad
la vida va perdiendo
la luz del día

251
¡ay qué tristeza!
retiene escasa lluvia
todos los frutos

252
¡ah espejismo!
ese invisible oasis
en el desierto

253
zigzagueante
viajera infatigable
huye la presa

254
jacarandá
flores formando mantos
multicolores

255
frente al peligro
revolotea el ave
esperanzada

256
flores ocultas
retaceando el color
y la fragancia



257
Melancolía…
sentimiento de olvidos
de aquel pasado

258
murmullo y hojas
cotorras bulliciosas
en la arboleda

259
brisa sutil
caminando a la vera
de los caminos

260
calle sin árboles
la visión espectral
sin los olvidos

261
claro de luna
algún fugaz relámpago
brille tal vez

262
sabio y poeta
palabras redundantes
las dos efímeras

263
¡ay soledad…!
danzan en viejo barrio
todos los árboles

264
Pura belleza
verde luz en la noche:
aurora austral






265
divinidad
un paisaje lunar
iridiscente

266
breve milagro
surca la aurora austral
toda la noche

267
volvió la noche
la aurora ya se ha ido
vuelve la noche

268
una sonrisa
en el cierre sutil
de las palabras

269
ojos de niña
en ese bello rostro
sienten la vida

270
tiempos de tango
nostálgica canción
en el olvido

271
¡ay ese pétalo…!
la vida se ha esfumado
en un instante

272
grito en el mar:
avanzan hacia el náufrago
esos delfines




273
brisa en la noche
con destellos fugaces
cae una estrella

274
choca una nube
un ruido en el silencio
quiebra el paisaje

275
¡ah primavera!
ocultando las flores
árbol desnudo

276
¡ah fantasía!
persistente la búsqueda
en el camino

277
dorado otoño
y en el campo asomando
talvez la pena

278
bello rincón:
nostálgicos recuerdos
llegan de antaño

279
aires de ayer
la canción olvidada
vuelve feliz

280
calmar la sed
ofrece en el desierto
solo un oasis




281
paisaje urbano
el brillo en las estrellas
empalidece

282
¡ah fantasía!
en un vuelo espacial
mostrando sueños

283
días de otoño
la brisa entre las ramas
y los olvidos

284
bella esperanza
aquel bebé despierto
gritando al mundo

285
fuentes y frutos
simientes de un pasado
inmerecido

286
¡ah golondrinas!
del balcón cuelgan nidos
y la esperanza

287
frágil paloma
la insensatez del mundo
quiebra su vida

288
sombras y luces
oscuro amanecer
en campo yermo





289
se esconde el sol:
en sus nidos los pájaros
huelen la lluvia

290
seres sembrando
campo reverdecido
y generoso

291
¡ah plenilunio!
En mares y montañas
surge la luz
292
final de lluvia…
el cielo va mostrando
un arco iris

293
llegan las nubes
en un cielo estrellado:
huye la luz

294
el sol naciente
ilumina la vida
se van las nubes…

295
atardecer…
triste melancolía
en un recuerdo

296
¡ay del invierno!
marcando la llegada
hojas marchitas



297
el río corre
entre flores y peñas
y no se cansa

298
cambió el color
cuando aquella mirada
llenó su espíritu

299
campo sin flor
y mieses implorando
gotas de lluvia

300
tenue color
realzando va la rosa
una pasión

301
rodeando aureolas
un perfume penetra:
en el jardín

302
¡ah…alhelíes!
brillo de ramilletes
multicolores

303
fuente sin cántaros
tiempos de soledad
en el desierto

304
claro de luna
inmanente belleza
iridiscente











305
llega la aurora
la música del grillo
por el camino

306
trueno en las hojas
suspiro terrenal
con ruido a lluvia

307
el sol no asoma:
lamento borincano
en la espesura

308
ciudad en llanto:
van pidiendo los pájaros
cese del ruido

309
vuelve la luna
expandiendo en la noche
su plenilunio

310
¡ah claridad!
las estrellas destellan
rayos de luz

311
pasos cansinos
la cadencia ancestral
de las tortugas

312
persigue al rayo
la nube enamorada…
¡y lo abandona!



313
frágil destino
de la fugaz luciérnaga
y sin embargo…

314
mirada fija:
el cuerpo se agazapa
ante el peligro

315
grito y silencio
un descuido fatal
de la paloma

316
el árbol brilla
a través del follaje
la luz penetra

317
en el desierto
una inmensa arboleda:
riega la lluvia

318
caen las gotas
reteniendo el rocío
la enredadera

319
fuente sin agua
no alcanzan las plegarias
para brillar

320
sendero ancho
cantos de caminantes
en procesión


321
sendero oscuro
caminan las luciérnagas
con farolitos

322
¡oh, terremoto!
espasmos que ensombrecen
la dulce tierra

323
solo una luz
la oscuridad no pudo
con ese rayo

324
Inolvidable
el saludo del junco
a la gaviota

325
sembrando estelas
la carabela avanza
al nuevo mundo

326
dulce presagio
las fragancias anuncian
la primavera

327
brisa en el mar
lentamente un velero
llegando al puerto

328
y cae el sol…
la belleza se esconde
entre los árboles



329
ojos de altura
alargan la mirada
de las jirafas

330
sueña despierto
no piensa en su futuro
el viejo sapo

331
un feliz diálogo
la pareja de horneros
crea una vida

332
brutal temblor
se estremece la tierra
abre un camino

333
va caminando
aquel feliz viajero:
busca una vida

334
noche nupcial
las estrellas brillando
en el estanque

335
lloran los pétalos
parecen desprenderse
de aquel rosal

336
grillo virtuoso
en el día practica
la serenata

lunes, 10 de agosto de 2009